Elegí el hecho del año

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Acá hacemos un repaso de lo mejor y lo peor de 2011 en el rugby uruguayo; elegí cuál fue para vos el hecho de año

 
 
Mucho fue lo que pasó en 2011 en el rugby uruguayo. De lo malo y de lo bueno. Por eso aquí hacemos un repaso de algunas de los grandes hechos que dejó el año. Y te pedimos tu ayuda: tenés que votar para vos cual fue el hecho destacado del año. Ya sea bueno o malo, lo que más marcó a la ovalada nacional en este 2011. Podés votar dejando un comentario en esta nota, mandándonos un mail a [email protected] o contestándonos a través de nuestras cuentas de Facebook y Twitter. Entre quienes voten algunos de estos hechos (o los que ustedes quieran aportar) elegiremos el hecho rugbístico de 2011.
 
El equipo del año: Carrasco Polo
El caballito ratificó una vez más que fue el que hizo mejor las cosas. Campeón del Apertura y del Clausura, se ganó el derecho a una doble chance por el Uruguayo, pero ni siquiera la necesitó, al ganar invicto el Súper 4. Polo supo manejar su plantel y saber que no se jugaba todo desde el arranque, y así acomodó su recta de crecimiento para rendir más cuando era indispensable.  
 
La revelación: Trébol, que se afianzó en el segundo lugar
En 2010 se había quedado fuera de las semifinales, en un flojo quinto puesto. Sin embargo, en 2011 Trébol encontró su punto de maduración exacto. Una buena mezcla de experientes y juveniles, que le permitieron llegar a la final del Apertura, y luego definir el Súper 4 con Carrasco Polo. Tiene camino andado y, si no desarma su estructura, puede cosechar una gran alegría en 2012.
 
La decepción: la derrota ante Chile en Mayores
Al Sudamericano se llegó arrastrando los conflictos políticos de 2010, y se pagó caro: en la última jugada del partido, Los Cóndores dieron vuelta el resultado y se quedaron, por primera vez en casi una década, con el vice campeonato Sudamericano. En 2012 habrá que redoblar el esfuerzo, para recuperar el segundo lugar continental, que tiene consecuencias deportivas y políticas.
 
La derrota ante Chile en juveniles
Si la derrota en mayores dolió, la de la M19 mucho más porque tuvo como consecuencia que, por primera vez en 20 años, los celestes no disputen el Mundial juvenil. El final del ciclo de Fernando Silva no fue bien manejado, y tras un proceso exitoso, terminó yéndose por la puerta de atrás. El nuevo cuerpo técnico casi no tuvo tiempo para preparar al equipo y pagó los platos rotos de la falta de organización de la URU.
 
Lo esperanzador: la actuación de Los Teritos en el Mundial
Fue en el mismo año, y con unos pocos meses de diferencia, lo que resaltó aún más el contraste. En Georgia, Uruguay le ganó con luz  a Estados Unidos y a Rusia, y perdieron claramente con Samoa y apenas por Georgia, para terminar en el cuarto lugar del Mundial B. Fue la muestra que, en el escalón previo al rugby de mayores, Uruguay está en el nivel internacional. La gran interrogante es cómo lograr mantenerlo en el rugby de mayores. 
 
La alegría: los logros de Las Teritas
Las chicas de Uruguay siempre han trabajado en silencio, lejos del ruido que genera el rugby masculino. Sin embargo, en 2011 han sido las que se llevaron los mayores logros. Le ganaron por primera vez en la historia a Brasil –lo que no había logrado ninguna selección del continente- en el Valentín Martínez, donde fueron vice campeonas tras perder la final con Argentina. Y también sorprendieron en los Odesur de Playa, al conseguirla medalla de Plata, tras ganarle a Argentina y Brasil en la serie y perder en la final ante las norteñas.
 
La confirmación: el buen trabajo del Seven
A pesar de los problemas organizativos que llevaron a tener que ceder jugadores al XV en la mitad del proceso, Los Teros VII estuvieron a segundos de llevarse la medalla de Bronce en los Juegos Panamericanos, donde EEUU terminó derrotándolos por un try. De todos modos eso no empañó el muy buen trabajo del equipo en el torneo, y también en el proceso –incluido el vice campeonato Sudamericano, y la clasificación por dos años seguidos a Las Vegas- en el cual el DT Luis Pedro Achard se ha puesto como meta el recambio, y la formación de nuevos jugadores que puedan llegar con roce a Los Teros XV. Teniendo en cuenta que el deporte explotará en popularidad con su ingreso a los Juegos Olímpicos, deberá ser uno de los objetivos estratégicos del rugby uruguayo.
 
El orgullo: el trabajo en las cárceles y en los liceos
Dos proyectos que funcionan en silencio, uno organizado por la URU y otro con el impulso del jugador de Trébol Edgardo Benítez. Ambos ayudan a quebrar los estereotipos con los que se mira al rugby, y también a que el mensaje y los valores de este deporte lleguen a la gente que más lo necesita.
 
Lo triste: Las peleas del rugby uruguayo
Fue el año de tener que afrontar ver, por segunda vez consecutiva, un Mundial por TV. En el que se las distancias personales e institucionales se solidificaron, e hicieron difícil mirar un horizonte común. Hubo intentos de acercamiento, es cierto, pero pasando raya, las posturas antagónicas siguen estando sobre la mesa.
 
Lo peor: el escándalo que tuvo que vivir la gente de Lobos en Sudáfrica
Fue lo más duro, porque las noticias policiales se metieron en el rugby, con su grado de tergiversación y sentencia anticipada. La pesadilla que le tocó vivir a la delegación de Lobos en Sudáfrica, con una acusación de violación y varias instancias judiciales, terminó afortunadamente con la ratificación de inocencia de todos los integrantes de la delegación, que tras un mes de pesadilla, pudieron volver a Uruguay con la frente en alta. Encima, como gran revancha, tuvieron un excelente año rugbístico, en el que se quedaron con el Torneo Apertura de Intermedia y el Clausura de Plata. 
 
La cifra: 5 meses y meses duró el Campeonato Uruguayo
El 4 de setiembre, cuando se disputó la final del Uruguayo entre Carrasco Polo y Trébol, había poco más de 100 personas en el Country Los Teros. El frío y la lluvia, lógicos de la época, no se condicen con un final de temporada, y la muestra fue el paupérrimo marco con el que Carrasco Polo salió campeón. A diferencia de Uruguay; Argentina, Chile, Brasil y Paraguay terminaron sus torneos a principios de noviembre.
 
El dato alentador: paz en Los Teros
Parece una contradicción respecto a la crisis de relacionamiento, pero no lo es. Significa que los problemas de los escritorios, al parecer ya no están bajando a la cancha. La  gira de fin de año a Europa contó con muchos jugadores de Carrasco Polo, quienes hasta ese momento se habían mantenido fuera de Los Teros en su gran mayoría. Fueron la base fundamental sobre la cual se apoyó el equipo para tener una muy buena actuación con victoria ante Portugal y cerrada –e injusta- derrota con España. Que se mantenga.
 
La expectativa: el plan de Charreyre
El francés Bernard Charreyre llegó a Uruguay para conocer al rugby uruguayo y hacer su diagnóstico. Antes de irse dejó un completo plan, que significa líneas de trabajo teóricas hacia donde dirigirse en los próximos cuatro años. El francés manifestó su intención de radicarse en Uruguay si el proyecto es aprobado, para ayudar a cambiarle la cara al rugby nacional. Resta aún que los clubes decidan hacia donde quieren apuntar de aquí en más, y luego, decidir sobre un plan que puede marcar un antes y un después. 
 
La ratificación: el trabajo de juveniles
British ratificó lo bien que viene trabajando en divisiones juveniles, al quedarse con el Uruguayo de M15 y el de M17. Y encima de forma invicta, y estableciendo un patrón de juego que luego se transmite hacia el rugby de mayores. Christians fue su gran rival, y también se mostró por encima del resto, hasta vengarse en M17 con el título del Valentín Martínez. En general, los clubes siguen creciendo y los torneos de juveniles suman equipos. El semillero funciona.
 
El desafío a mantener: la paridad de M19. 
Old Boys y Carrasco Polo hayan sido en los últimos años los dominadores de la categoría previa al rugby de mayores. Sin embargo, este año se le sumaron a  la pelea Old Christians y Los Cuervos, y en parte MVCC, para regalar un campeonato de enorme paridad. Es especialmente importante la categoría, ya que suele ser el punto bisagra, en el que muchos dejan el rugby, sin pasar a los mayores. Más razón aún para fomentar esa competitividad. Sin embargo, queda un punto fundamental a corregir: la temporada de la M19 fue eterna con dos parates largos, y el torneo fue poco atractivo en su forma de disputa.
 
La apuesta: el crecimiento del interior
Los montevideanos solemos quejarnos de Buenos Aires y su idea de que el mundo se acaba dentro de sus fronteras, pero a su vez, como ciudad capital solemos olvidarnos de lo que pasa tierra adentro. Y el que se despide ha sido un año excelente para el interior. La zona metropolitana tuvo su torneo de Preintermedia de Seven , bien organizado y con varias fechas. El interior profundo tuvo una actividad sostenida en juveniles y mayores, con Cerro Largo, Mercedes y Rivera como sus bastiones fundamentales. Un gran trabajo en silencio y con pocas personas poniéndoselo al hombro, pero del que depende buena parte del desarrollo del rugby. A ayudarlos.
 
La consolidación: el Valentín Martínez
La costumbre de verlo crecer a año a año no debe alejarnos del reconocimiento de lo que significa el torneo de rugby juvenil más grande del continente, Miles de chicos de toda la región compitiendo simultáneamente durante tres días es algo que impacta a cada extranjero que llega, porque significa el futuro del rugby conviviendo en Uruguay. A seguir cuidándolo y alimentándolo.

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