Llegó la alegría

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Uruguay le ganó en un gran partido a Zimbabwe por 28-14 y está en la final de bronce, donde jugará ante Portugal

Al final llegó una alegría. Y merecida. Por lo que trabajó el equipo celeste, no merecía irse con la imagen del sábado. Por eso llegó la victoria en el primer partido frente a West Indies, y en semifinales el enorme triunfo ante Zimbabwe 28-14. Porque era una revancha de las dos derrotas de Dubái, y porque por fin pudo verse el juego celeste, con inteligencia en ataque, con sacrificio para pelear en cada ruck,  con atrevimiento para buscar el espacio y con una defensa sólida, a la que la velocidad de fórmula 1 de los africanos no pudo doblegar.

Los celestes fueron plenos dominadores del partido, y hasta merecieron ganar por mayor diferencia. Porque desde el primer minuto pudieron plantear el juego, asfixiando bien arriba a los africanos, no dando chance de explotar su velocidad y siendo muy fuertes en los tackles, uno de los puntos flojos del sábado. Además, los Teros pelearon en cada ruck y recuperaron varias bolas.  Y a la hora de jugar fueron inteligentes, fijaron marcar y tuvieron buenos pases.

El primer try mostró la actitud y la concentración celeste, cuando Llovet pescó una pelota suelta y se fue expreso hasta el ingoal. Llegó la coiversión del Turco Morales muy desde la esquina, pero la pelota fue bien por el medio, como para demostrar que el apertura de Trébol estaba en una tarde redonda: 7-0.

Uruguay siguió con la misma actitud ofensiva, y por eso en la siguiente jugada, el contraruck para recuperar la pelota y Conti que se va como tromba hasta debajo de los palos, bancando tackles para apoyar el segundo try, que conversión fácil de Morales fue el 14-0. El mejor Uruguay ponía en su lugar a Zimbabwe, a pesar que en la última jugada del primer tiempo se puso a tiro con un try 14-7.

Lo lógico sería que los africanos se tiraran en la segunda parte a correr y buscar espacios. Pero Uruguay le sacó la pelota, sobre todo ganando en los scrums, y siguió atacando, sin sentir el esfuerzo de correr de igual a igual con los africanos. Ganó un penal luego de forzar nuevamente el scrum de Zimbabwe, Manteca se avivó, se sacó de encima dos tackles y apoyó el tercero, que otra vez tuvo una conversión increíble de Morales para poner el 21-7.

La preocupación por una posible reacción rival comenzaba a desaparecer, a pesar de que faltaba mucho. Porque Uruguay, era el protagonista, el que dominaba en todos los aspectos, y el que cuando tenía que defender mostraba orden, reposicionamiento y prolijidad. Por eso llegó la joyita de la tarde: pelota recuperada, pase largo a la punta, para que Tati Gibernau se diera revancha de la discutible amarilla del día anterior y con un rastrón inteligente y un pique increíble dejó parado al fullback africanos para apoyar el cuarto: 28-7.

En el final apenas quedó lugar para el descuento de Zimbabwe, luego de que Manteca Martínez cerrara bien la defensa pero tuviera la mala suerte de pisar la pelota y que el rebote saliera hacia el wing africano, que corrió y apoyó el 28-14.

Fue un gran triunfo, de un equipo que lo merecía. Porque si lo de ayer fue de lo peor del ciclo, lo de hoy estuvo cerca de lo más alto, junto a la victoria ante Kenia en San Diego. Ahora queda Portugal, a las 6.25 de la mañana, en un duelo dificlísimo ante un equipo que habitualmente pelea la Plata o el Oro. Pero jugando así…

Uruguay entró con Conti, Llovet y Carracedo, Martínez y Morales, Jolivet y Gibernau. Luego ingresó Lussich por Jolivet, y Braun por Llovet.
Los tries fueron de Llovet, Conti, Martínez y Gibernau, todos convertidos por Morales.

La final de Bronce puede observarse en vivo a través de http://www.justin.tv/live24xtra24


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