La ilusión entra a la cancha

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Los Teros juegan esta tarde ante Estados Unidos el partido de ida del repechaje al Mundial, buscando dar la sorpresa en una serie en la que el rival es favorito
 

La ilusión es una fuerza poderosa. Suele no entender demasiado de razones, argumentos, antecedentes y resultados. Se vale de la inmediatez, de la inminencia de lo grande, para largarse por el túnel a soñar.

Claro que a veces se la puede ayudar. Y en eso andan Los Teros, que hoy a la hora 18 en el Estadio Charrúa se juegan la primera pierna del repechaje ante Estados Unidos, que dará un lugar directo al Mundial de Nueva Zelanda 2011. Quedará todavía la vuelta en Lauderhill, Florida, una semana después, y aún si se pierde estará la posibilidad del último repechaje en 2010, ante un equipo asiático primero y un africano o un europeo después.

Pero a esta hora ya no vale hablar de los dos puestos que EEUU está por encima en el ranking, de las figuras de las Águilas en grandes equipos de Sudáfrica y Francia –Uruguay también tiene a Rodrigo Capó brillando en el puntero del rugby galo-, de los millones que en los últimos años ha recibido de la IRB  para explotar el rugby en su país y tener jugadores semi profesionales, del 43-9 del año pasado, al 42-13 y al 33-7 de hace tres años. Del mayor peso y tamaño estadounidense y de que de 10 partido Uruguay solo ganó uno.

Pues bien. A la ilusión se la puede ayudar. Y si bien en gran medida Uruguay hizo poco para ayudarla en los últimos tiempos –divisiones políticas, renuncia del DT que arrancó el proceso, idas y vueltas que generalmente dejan como rehenes a los jugadores-, en el último mes y medio la cosa empezó a mejorar. Asumió el DT Felipe Puig, conocedor del medio local, que se puso como única meta los dos partidos ante Estados Unidos. Tomó lo bueno del anterior proceso, con una defensa que valió elogios internacionales-, y empezó a darle su toque.  Se puso esa defensa como obsesión, el cortarle el juego a Estados Unidos como objetivo, y desde allí empezó a construir. Le pidió  los tres cuartos un esfuerzo extra para salirse de la tradicional línea táctica y desdoblarse en diferentes posiciones según se ataca o se defiende. Insistió en la primacía de los forwards y las formaciones fijas para conseguir pelotas, y sacarle ritmo a un equipo de Estados Unidos que con la pelota y metros puede ser letal.

Los resultados fueron más visibles en el primer partido amistoso, cuando el barro y la lluvia ayudaron para que Buenos Aires no pudiera largar su juego, y la defensa celeste, bien parada, le complicara cada ataque. Luego, contra Argentina en las semanas siguientes, se sintió la diferencia de ritmo, de velocidad para repocisionarse, de tranquilidad cuando las piernas ya no responden tanto. Fueron más de 100 puntos en dos partidos, que preocupan y llevan a preguntarse si alcanzarán tan pocos días para terminar de corregirlo.

Pero lo que duele vale. Y Argentina Invitación XV es más que Estados Unidos. También este Uruguay, con Capó en el mejor momento de su carrera, con los años de Brignoni con la celeste y la reciente experiencia internacional de Mario Sagario, será más que el de hace una semana. Todo eso puede ayudar a acortar una brecha que existe y es grande.

Para obtener un resultado que permita llegar la revancha con chances intactas, Uruguay debe cumplir bien su ABC, ni más ni menos: buena obtención en las formaciones fijas, una durísima lucha en los rucks propios y ajenos, para que Estados Unidos no consiga imprimirle velocidad al juego, buena patada desde el fondo de la cancha para llevar el juego al campo contrario y absoluto aprovechamiento de las chances de sumar.

Pero por sobre todo eso, cuando EEUU tenga la pelota, la defensa deberá ser casi perfecta. Con disciplina para no cometer penales, con mínimos espacios entre la formación y la línea para evitar que el rival tenga espacios, con resistencia para bancar una y otra vez el juego físico de Las Águilas, que permite encontrar espacios luego de dos o tres fases.

Aún haciendo todo eso, la victoria no estará garantizada, porque el rival tiene más recursos que Los Teros para salirse del libreto. Pero la historia indica que algunas tardes son las indicadas para que el curso natural de las cosas cambie. No es lo más fácil ni lo más lógico, pero una vez en 10 se da. Pasó hace seis años, en el Saroldi y también por una eliminatoria. ¿Pasará también hoy?


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