Con los All Blacks no se juega

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Nueva Zelanda dio  una lección de rugby y Los Pumas no pudieron hacer absolutamente nada: 54-15, All Blacks campeones

Foto Victoria Acuña-Enviada a La Plata

Foto Victoria Acuña-Enviada a La Plata

Por Ignacio Chans-Enviado a La Plata

Fue una tremenda exhibición de rugby. Lisa y llanamente. Por eso es difícil analizar en qué fue que Argentina falló. Sí, no tuvo el tackle de otras noches. Jugó al ritmo de Nueva Zelanda, lo que lo obligó a correr como no había hecho en todo el torneo. No resistió esa dinámica, no se pudo reposicionar, se desordenó, fue varias veces a marcar de punta. Pero también todo eso lo provocó un Nueva Zelanda que jugó al nivel del campeón del mundo. En otra galaxia.

La cuenta llegó hasta el 54-15. Y eso incluido un segundo tiempo con pocos puntos, en los que Argentina se cansó de atacar ante una muralla. Solo lo pudo quebrar una vez, cuando los gordos percutieron y percutieron. Como en la vieja época, aunque ahora con la tranquilidad que les da el ver que durante todo el torneo se animaron y jugaron. Le salió durante caso todo el campeonato. Pero esta vez estaban enfrente los mejores All Blacks en años.

Argentina salió con la misma intensidad de los partidos anteriores, buscando el contacto y quebrando algún tackle para jugar dentro de la defensa rival. Pero la primera sorpresa era que los All Blacks los esperaban con lo mismo: una intensidad en el contacto tremenda, que obligaba en ocasiones air hacia atrás.

Los Pumas lucían su modelo 2012: aprovechaban las pelota recuperadas, leían los espacios y se animaban a atacar pelota en mano. Así fue que encontró Lucas González el espacio y corrió 20 metros en diagonal, para jugar justo con Landajo, y que el nueve se animara, amagara, fijara, corriera y apoyara el 5-0.

Nueva Zelanda no se puso nervioso, como sí lo hizo Sudáfrica en Mendoza. Siguió convencido de lo suyo, desgastando a un motor argentino que jugaba más allá de su quinta velocidad. Entonces empezaron a aparecer los errores extraños en Argentina: falló la marca cerca de la formación, pelota suelta, MaNonu vio el hueco ante la falta de poste y se fue para jugar luego con Aaron Smith en el contacto, y que el medioscrum apoyara bajo los palos el 7-5 para los All Blacks.

Argentina no se amilanó y se fue a jugar, pero empezaron a aparecer los fallas con la pelota, producto de jugar al límite. Y también las fallas con el pie, con cinco puntos marrados por Hernández, ratificando que para jugar a este nivel hay que tener un pateador 100% confiable, más si se viene de atrás.

All Blacks era el exacto opuesto de dejar pasar chances, por eso, desde el ataque argentina generaba una pelota suelta, y Nonu corriendo media cancha, y aunque llegaba a ser tackleado forzaba el penal que Carter cambiaba por el 10-5. Y a los pocos minutos, otro try: nuevamente una pase cerca el ruck, el tackle que falla, un forward que se lanza en velocidad cual tres cuartos y quiebra, juega dentro de la defensa y finalmente try de Cory Jane contra la banda para estirar 17-5.

Argentina fue nuevamente, con corazón aunque sabiendo que había entrado en un terreno peligrosísimo: estaba lanzado en velocidad de Fórmula 1, el modo All Blacks, y le era difícil cambiar el ritmo. Intentó mover la pelota en varias fases, ya sin tanto vértigo como en el arranque, y consiguió un penal para descontar 17-8. Pero todo lo que le costaba a Argentina, Nueva Zelanda lo hacía sin despeinarse: salida, offside y nuevamente 20-8.

A esa altura, Nueva Zelanda había hecho su tarea: minar todo el edificio de juego argentino. Por eso en la siguiente lo lastimó de la manera más inesperada: Los Pumas lanzados en ataque, poco cuidado de pelota, pelota perdida en el contacto, patada de Savea y corrida para irse 25-8. Y luego, en la última, volver al manual: varias fases por adentro, manteniendo la posesión, ganado metros en cada tackle, desgastando al rival y obligándolo a reposicionarse, hasta generar el espacio por afuera para otro try de Savea. El ABC del rugby, ese que Argentina había logrado disimular en todo el torneo, a puro tackle y maña. 32-8 lapidario, para irse al descanso.

El daño estaba hecho.

Con ese golpazo al mentón, Argentina fue a sus raíces en el arranque del segundo tiempo. Si el juego integrado y veloz lo exigía de tal manera que lo dejaba desnudo ante los All Blacks, entonces había que apostar a la receta histórica: el batallar de los forwards y el juego agrupado. Así, yendo con el scrum, pidiendo line en lugar de kicks en los penales, llegó la oportunidad de que Camacho se mandara al ingoal, en un buen premio al mejor jugador argentino en el torneo: 32-15.

Pero los All Blacks, se sabe, no tienen piedad. Y hacen fácil lo difícil, eso tan difícil de lograr, y por eso en la recarga lastimaron otra vez: line, un par de fases con los forwards, desgaste en en el ruck y pase afuera, para otro try de Jane. La simpleza de jugar al ritmo propio: 37-15.

La lucha ya era demasiado desigual. Una de esas noches en las que no importa cuánto tacklées, o cuanto ataques, no vas a tener resultado. O te vas a encontrar a Cruden en quebrando por adentro, y jugando con Ma Nonu para que la bestia apoye bajo los palos: 44-17. Solo quedó tiempo para que Argentina pusiera el corazón, tackleara, aguantara, y se animara a ir, batallando en el juego corto. De nada valió, y All Blacks demostraron la crueldad de ser 100% efectivos, aprovechando otra pelota recuperada para contragolpear y poner el 54-15 final.

ARGENTINA 15-NUEVA ZELANDA 54

ARGENTINA: 1. Roncero, 2. Guiñazú, 3. Figallo; 4. Carizza, 5. Albacete; 6. Farías Cabello, 7. Leguizamón, 8. F. Lobbe; 9. Landajo, 10, Hernández; 11. Agulla, 12, Fernández, 13. Bosch, 14. Camacho; 15. González. DT: Santiago Phelan

NUEVA ZELANDA: 1. Woodcock, 2. Hore, 3. Franks; 4. Romano, 5. Whitelock; 6. Messam, 7. McCaw, 8. Read; 9. Smith, 10. Carter; 11. Savea, 12. Nonu, 13. Smith, 14. Jane; 15. Dagg. DT: Steve Hansen

Primer Tiempo: 8’, try de Martín Landajo (A); 16’, try de Aaron Smith, convertido por Dan Carter (NZ); 21’, penal de Dan Carter (NZ); 23’, try de Cory Jane, convertido por Dan Carter (NZ); 27’, penal de Juan Martín Hernández (A); 29’, penal de Dan Carter (NZ); 32’, try de Julian Savea (NZ); 38’, try de Julian Savea, convertido por Dan Carter (NZ).

Resultado Parcial: Argentina 8 – Nueva Zelanda 32.

Segundo Tiempo: 7’, try de Gonzalo Camacho, convertido por Juan Martín Hernández (A); 11’, try de Cory Jane (NZ); 19’, try de Ma’a Nonu, convertido por Aaron Cruden (NZ); 28’, penal de Aaron Cruden (NZ); 38’, try de Cory Jane, convertido por Aaron Cruden (NZ).
Resultado Final: Argentina 15 – Nueva Zelanda 54.

Estadio: Ciudad de La Plata
Referee: Jaco Peyper (Sudáfrica)
Jueces de Touch: Craig Joubert (Sudáfrica) y Pascal Gauzere (Francia)
TMO: Francisco Pastrana (UAR)


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