Hay vida

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 Uruguay pedió 27-22 con Estados Unidos, pero tuvo una remontada enorne en el final que alimenta la esperanza de ganar y lograr la clasificación.

 
¿Bronca? Sí, porque se perdió de local y las chances se complicaron. Y porque los errores costaron muy caro. ¿Alegría? Sí, por la reacción del final, en la que Uruguay fue todo corazón –y juego- y forzó la remontada ganado el duelo pisicológico. ¿Sorpresa? También, porque cuando todos esperaban que en el final se sintiera la diferencia física de Estados Unidos, la tortilla se dio vuelta y Uruguay dominó.

¿Esperanza? Definitivamente. Los Teros perdieron 27-22 con Estados Unidos el partido de ida de las Eliminatorias. Y, visto lo de hoy en el Charrúa, esos cinco puntos son perfectamente remontables en la revancha del sábado. Va a ser difícil, sin duda, porque hay que ir a jugar de visitante. Pero la conclusión más clara es que Las Águilas no demostraron ser más que Uruguay.

¿Cómo se explica entonces que haya llegado a ganar por 27-6? Porque tuvo una gran efectividad para pegar y lastimar con cada error celeste. Y Uruguay, que hizo bien el 90% del trabajo, pagó carísimo una y otra vez esos fallos.

El partido empezó como era previsible: poco espacio, una intensa lucha de forwards y dos defensas bien paradas que no dejaban casi que se viera la pelota. Estados Unidos largó con la iniciativa, con viento a favor y decidió a ir desgastando al pack uruguayo en el pick and go. Allí fue que reaccionaron bien Los Teros, bien pegaditos a las formaciones y sin  dejar oportunidades de que se crearan espacios.

Tanto intento sin resultados determinó que EEUU probara con otra cosa. Fue su medioscrum Tim Usasz quien probó un kick corto por detrás de la formación. Line para Uruguay en los últimos cinco metros y la primer falla que deriva en try: pelota robada de Estados Unidos, que juega un par de puntadas con los forwards a centímetros del ingoal, hasta que el nueve la toma y se manda al ciego, donde no había marca. Trece  minutos y todo empezaba a hacerse cuesta arriba por una desconcentración: 5-0.

Era la oportunidad de ver lo que hasta allí casi no se había podido: a Uruguay con la pelota. Y la primera fue buena, porque Jerónimo Etcheverry ganó metros por el centro, y los forwards la fueron a buscar y generaron un penal casi frente a los palos, que Nicolás Morales transformó en el 5-3 vital para ponerse a tiro rápidamente.

Pero no era la tarde para una victoria histórica, y eso se vio en la siguiente jugada, con un try casi insólito de Las Águilas: salida, Campomar que la va a buscar en el aire, lo primerea el wing Swiryn , que encuentra una marca descolocada y se va al ingoal. Así, de improviso y descolocado, Uruguay quedaba otros siete puntos abajo, con una piña al mentón de esas que cuesta levantarse: 10-3.

Era la oportunidad para que Uruguay tuviera la pelota y se serenara. Pero también eso se complicó, porque en los 15 minutos siguientes a Uruguay le costó hacer pie. El line mostró sus dificultades, tanto en el envío como en la lucha que planteaban las torres de Estados Unidos. También las patadas, porque el viento complicaba. Eso sí: el scrum empezaba a transformarse en el arma con la que Uruguay podía enrostrarle su superioridad al rival y lograr ponerlo un poco nervioso. Y así, todo se reducía a una lucha de forwards, con algún intento individual de puntadas que sin embargo eran bien marcadas por el ruck celeste, que aislaba al portador estadounidense luego del tackle para darle ritmo a las jugadas.

Sin embargo, fue el scrum el que trajo una infracción de Paleta Sánchez –hasta allí figura de la cancha- que derivó en el penal que Hercus aprovechó para poner el 13-3 con el que se iban al descanso.

El segundo tiempo era la chance para que Uruguay tuviese la pelota, y a partir de allí empezara a lastimar. Y no empezó mal, porque los pateadores consiguieron llevar juego al campo contrario, y porque el line, con una formación corta, funcionó mejor. Etcheverry acertó con el pie y puso el partido a 7 puntos, 13-6. Pero fue otro error, esta vez en ataque, que posibilitó otro try del rival. Mitad de cancha, pelota abierta a la punta, intercepción y Sifa que se va solo para poner el 20-6.

Otra vez a remar bien de atrás. Uruguay no se rendía, y empezaba a hacer valer el maul, además de un scrum  insuperable. Se serenó, cuidó la bola y consiguió estacionarse en campo rival. Y fue Chapi Campomar quien cambió el ritmo y sorprendió con una notabloe corrida en diagonal que se acercaba al ingoal cuando se contró con un grosero tackle alto que el juez Pastrana no vio. Y no solo no lo vio, sino que conbró el penal de los forwards celestes por ir de cabeza. Intercambio de patadas y Sagario que embiste de manera innecesaria a Mike Hercus, lo que le vale una lógica amarilla. Con 14 y a falta de 18 todo empezaba a ponerse negro.

Y se puso nomás en la siguiente, porque EEUU fue al line, la pelota salió en segunda fase jugada a la punta y Tuilevuka terminó atravesando uno de los primeros tackles fallados del partido para apoyar el cuarto try, el del 27-6, que hacía acordar mucho al Parque Central en 2007 y liquidaba toda esperanza de clasificación.

No toda. Porque otra vez Los Teros lo fueron a buscar. Y en el final, cuando se suponía que las piernas no daban, apareció la mejor sinfonía. Conscientes que lo que había enfrente no era superior, le agregaron al corazón la justeza necesaria para lastimar con criterio a la defensa rival. ¿El resultado? Tres penales seguidos que acertó Etcheverry. 27-15 y, aunque el Mundial seguía siendo una quimera, al menos era un resultado para irse con la frente en alto.

Pero quedaba una sorpresa más. Porque la suerte que le faltó a Uruguay en todo el partido la tuvo en la última. Chapi fue arriba una vez más, y encontró el error del receptor de Estados Unidos, la pelota le quedó sin oposición frente al ingoal, pero inteligentemente habilitó como un 10 de fútbol, con un toquecito con el empeine a Jerónimo. El fullback dejó picarla dos veces en un segundo que pareció eterno para todo el Charrúa, esperando para no hacer knock on, y después se fue tranquilo hasta el ingoal para apoyar. Y cerró la jugada con una conversión imposible, pegada a la bandera, para poner el 22-27final.

El resultado podría haber sido otro si Uruguay hubiese sido más preciso en esas jugadas que le costaron caro. Pero seguramente Estados Unidos tenga más que corregir pensando en la revancha. Claro, ahora habrá que salir a ser protagonista en el exterior, algo que nunca es fácil. Pero los jugadores merecían un final así, yendo con todo y ganándole la cuereada a los famosos de EEUU. Fue derrota, es cierto. Pero una de esas que sirven. Y que, como hace mucho tiempo no ocurría, alimenta la ilusión de la hazaña.

Uruguay 22-Estados Unidos 27

Uruguay
Sánchez / Espiga / Sagario / Protasi / Fonseca / Brignoni / Giuria / Capó / Campomar / Morales/ Leivas / Pastore / Llovet / Crosa / Etchverry.

Estados Unidos
 Moeakiola / Thiel / Johnson / Van de Giessen / Smith / Stanfill / Clever / Johnson / Usasz/Hercus / Swiryn / Sifa / Emerick / Ngwenya / Wyles

Cambios Uruguay: Rombys, Corral, Arboleya , Alzueta,  Silveira, Jolivet
Cambios EEUU: McClenahan, Sprague , Parker , Gagiani,  Petri, Malifa, Tuilevuka
Cancha: Estadio Charrúa
Juez: F. Pastrana
Puntos: Uruguay: 13’ try Usasz (EEUU), 18’ penal Morales (U=, 19’ try Swiryn (EEUU), 36’ penal Hercus (EEUU), 45’ try Sifa (EEUU) (convertido por Hercus), 55’ penal Etcheverry (U), 64’ try Tuilevuka (convertido por Hercus) (EEUU), 68’ penal Etcheverry (U), 73’ penal Etcheverry (U), 77’ penal Etcheverry (U), 79’ penal Etcheverry (convertido por él mismo)
Amarillas: 62: Sagario (U)


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