En recuerdo de Atilio

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A seis meses de su fallecimiento, la URU le realizó un justo homenaje, recordando todos los logros con los fue clave para el crecimiento del rugby uruguayo

Se cumplieron seis meses del fallecimiento de Atilio Rienzi, es presidente de la URU y uno de los hombres vitales en el crecimiento del rugby uruguayo en los últimos 20 años. Por eso, queríamos compartir un justo homenaje que le realizó la Unión de Rugby del Uruguay.

Atilio Alvaro Rienzi Saralegui, Ex Presidente de la Unión de Rugby del Uruguay desde 1990 a 1997 y en el período 2002-2003, desapareció físicamente el pasado 26 de enero de 2010. A casi seis meses de dicha fecha, la URU lo recuerda y realiza un breve repaso de sus ideas, inquietudes y logros.

Promovió y entusiasmó a todos para participar en la Copa del Mundial FIRA del año 1991,  campeonato que en aquella época correspondía a lo que posteriormente fue el Mundial Juvenil para Menores de 19 años de la IRB. Esta decisión inició el camino a competencias internacionales que cambiaron la cara del Rugby Uruguayo para siempre. Es de destacar que en aquella oportunidad Uruguay participó en la categoría B del torneo y logró el acenso, ese mismo año, al ganarle la final a Namibia. La participación en el terreno juvenil continuó sin interrupciones hasta el día de hoy, teniendo nuestro país un papel en todos los Torneos Mundiales.
 
Además, trabajó para que el equipo de Mayores de Uruguay tuviera su primera gira fuera de Sudamérica, lo que se logró en 1994 con el viaje a Sudáfrica. Fue entonces cuando se fijaron las bases de una nueva era para el equipo mayor, aumentando las exigencias y aprendiendo muchas lecciones en el nivel internacional.

Sabiendo que el salto hacia adelante no solamente estaba en la competencia sino también en la continuidad, creó por iniciativa propia el Torneo Panamericano en 1995. No es menor el hecho de que logró la participación de Argentina, Canadá y USA, y fue un torneo que duró muchos años. Cuando por diversos motivos este torneo no pudo continuar de manera autónoma, Atilio se preocupó y planteó a la IRB la posibilidad de generar un nuevo ámbito para que Uruguay tuviera competencia a nivel internacional. Fue con el apoyo de la IRB que se creó el Torneo Intercontinental, donde participaron los equipos primero y segundo del Grupo B de Europa, además de Uruguay y Chile.

Asimismo, fue muy importante su planificación deportiva previa para que Uruguay concretara su participación en los Mundiales de Gales 1999 y Australia 2003.

Gestionó con el Presidente de la IRB, en aquel momento Vernon Pugh, una gira de Uruguay por Gales, la cual se definió en el año 1998, como preparación para el Mundial del 99.

Siempre trabajó incansablemente para la integración de nuestro Rugby con el Rugby Argentino, ya fuese a nivel provincial como de clubes, objetivo que logró no con poco trabajo. Así se disputaron el Torneo del Río Uruguay, Torneo del Interior y Torneo Super 10, además de la participación en la categoría de seven en el Torneo de la República. Siempre se tuvo claro que esta política reportaría un gran beneficio para nuestro desarrollo deportivo competitivo.
 
Atilio también participó como delegado de Uruguay ante la CONSUR, tratando siempre de atender y ubicar en un pie de igualdad a los países grandes y a los chicos con la misma dedicación, e impulsando las dos categorías del Rugby Sudamericano para que todos tuvieran competencia. Esto lo llevó a  estimular la igualdad de los países a nivel Sudamericano y Americano. Levó a cabo la creación de la PARA (Asociación Panamericana), que se encargaría de atender al torneo del mismo nombre y de ocuparse de los temas relativos a América del Norte, América del Sur y Caribe en su conjunto, analizando sus virtudes y necesidades.
 
A su vez, impulsó, planificó y desarrolló las Escuelitas de Rugby en el Interior y en Montevideo. Ya en el año 2002 existían 15 localidades donde funcionaban estas escuelas de Rugby: Bella Unión, Salto, Paysandú, Young, Dolores, Mercedes, Fray Bentos, Colonia, Florida, Maldonado, Minas, y Rivera; luego Costa de Oro y Piedras Blancas; y finalmente en Montevideo, Euskal Erría.  Se nombraron coordinadores para atender a las distintas zonas, teniendo presente que este crecimiento debía tener una atención especial para consolidarlas. Al mismo tiempo, se entendió que había que tener cautela con la creación de nuevas escuelas ya que era muy difícil atender tantos puntos del país.

En el mediano plazo pensó que el Uruguay debía regionalizarse a los efectos de poder competir entre sí las distintas zonas, teniendo presente las distancias entre las ciudades, para que más adelante se organizara un Torneo entre regiones. Evidentemente, todo esto llevaría a un cambio de estatutos, adecuando la nueva realidad a nuevas normas.

Continuando con alguna de sus inquietudes, se preocupó por generar becas de estudio para jugadores, trabajos, y demás beneficios  a los efectos de que el jugador tuviera estímulos para participar en nuestro deporte y de que, fundamentalmente, los Teros tuvieran una formación e integración como hombres de bien en la sociedad uruguaya.

Durante su presidencia, Atilio siempre estimuló la participación de Uruguay en el plano Universitario. Nuestra Selección Universitaria participó en Torneos Mundiales de la especialidad en Sudáfrica e Italia.
 
Además, trabajó en la idea de un seguro solidario para el rugbista. Inclusive tenía presente como aspiración la Casa o Albergue del Rugbista para el momento en que algunos jugadores necesitaran atención en edades avanzadas y de esta forma pudieran solucionar su lugar de alojamiento. Asimismo, quiso formalizar una única Asociación de Veteranos del Uruguay.

Es destacable que se ganó el respeto de sus pares en el exterior así como en los organismos internacionales en los que participó. Esto en definitiva implicaba que el mundo, por  intermedio de él, le diera un lugar importante al país, y logró que respetaran y valoraran al Rugby uruguayo.

Encabezó la iniciativa de Los Ceibos, Seleccionado integrado por jugadores que en este ámbito se formarían en una etapa intermedia antes de llegar a Los Teros. Este grupo generaba un espacio seleccionado para jugadores del interior o de Montevideo, de tal forma que generaran experiencia  y ésta fuera trasladada a sus respectivos clubes.

Se propuso y logró la primera participación de Uruguay en el Torneo de Seven Femenino que se realizó organizado por la CONSUR en Venezuela, en julio de 2002.

Tenía la idea de estimular los almuerzos previos a los encuentros entre instituciones, con participación de dirigentes y ex rugbistas de cada institución, para posteriormente ver el encuentro entre sus equipos, idea que se practica en Argentina con mucho éxito. Además, siempre impulsó y estimuló la realización de los terceros tiempos.

También tenía entre sus aspiraciones participar de Torneos Mundiales en la modalidad de Seven, objetivos que fueron logrados en 2005 y 2009.

Atilio se involucraba y estaba al tanto de cada una de las actividades de la Unión de Rugby del Urugay en todas sus materias.

Cuando se mira hacia atrás muchas cosas parecen evidentes, pero es bueno recordarlas para que no se olviden y para que sumen para el futuro. Es muy difícil o casi imposible trascribir toda la actividad e iniciativas que Atilio presentó, pero este resumen nos da una idea de la trascendencia que tuvo y lo importante que fue para el Rugby Uruguayo.
 
Estas son algunas de sus ideas y sobre todo algunos de los hechos que concretó, los que evidentemente le dieron al Rugby Uruguayo, y en consecuencia a la URU, un lugar importante en el mundo actual.


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