Ajústense los cinturones: despegó Polo

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El caballito fue implacable: desgató a MVCC en el primer tiempo y lo aplastó con 47 puntos en el segundo, para golear 68-8 y alcanzar la punta

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Ignacio Chans-Redacción RugbyNews
Carrasco Polo viene avisando hace rato: acá estoy. Había perdido pie con alguna derrota, y con una fecha libre en la primera fecha de la segunda rueda, que lo mostraba lejos, aunque estuviera claro que era un espejismo. Sin embargo, el caballito hace rato empezó a acercarse, y lo terminó de confirmar este sábado, con una goleada 68-8 ante MVCC, que le permitió alcanzar en la cima a Los Cuervos, con un partido menos. Pero más allá de la tabla y del score, mostró un juego sólido, con alternativas, con estado físico, que le permitió en el complemento pasar por encima a un MVCC que le había complicado las cosas en el primer tiempo.

El caballito tuvo la posesión más del 70% en el arranque, pero no encontraba la forma de quebrar a una defensa de MVCC que bancaba bien en el contacto, y lo forzaba a penales o knock ons. Sin embargo, la pelota era toda del local en ese arranque, un riesgo para cualquier equipo. Y la insistencia del caballito se tradujo por fin en try a los 8 minutos: ante la falta de respuestas, una idea diferente de Tachuela Asuaga, con un rastrón para que Gibernau apoyara y pusiera el 7-0.

MVCC consiguió tener un poco más la pelota, con algún buen contragolpe y usando el pie de Gastón Nicolás para ponerse en campo rival, pero no pudo inquietar a un Polo que mostraba la otra faceta: su firmeza en defensa. Con pelota buscaba espacios, pero seguía sin poder encontrarlos, por mérito ajeno y errores propios. Hasta que a partir del line encontró chance de proyectarse: los forwards quebrando cerca de la formación, haciendo retroceder a la defensa y acelerando, para por fin poder librar rápido, jugar en velocidad y que Campomar quebrara y pusiera el 14-0.

Luego de eso el partido perdió claridad. Los dos aumentaron la cantidad de penales –quizás el gran debe del caballito- y los errores de manejo. Además, en el suelo las marcas ganaron, por lo que el juego fue de 22 a 22 sin muchas chances de peligro. En ese lapso MVCC tuvo su primera chance de penal, que Nicolás acertó a los 35’ para acercarse 14-3.

Peor Polo volvería a lastimar en el cierre del primer tiempo, con la misma fórmula de un rato antes: line, los forwards se lanzan cerca de la formación, el caballito que libera rápido en varias fases, se pone frente a los palos y finalmente Durán es el que quiebra para poner un 21-3 clave, porque le ponía muy alta la vara un MVCC que había hecho muy esfuerzo, pero ya se veía muy lejos. Encima Macchi se iba con amarilla, y al decano se le terminaba de complicar todo.

El caballito dio el golpe del knock out en el primer minuto del segundo tiempo: recibió la pelota y por fin pudo imprimirle velocidad, correr con la ovalada en mano de lado a lado, sortear tackles hasta generar el hueco y que Campomar quebrara y se fuera hasta abajo de los palos: 28-3, bonus asegurado y cualquier duda que podía quedar, despejada.

MVCC, que había tenido alguna chance aislada, por fin logró acercarse a las cinco yardas de Polo con sus forwards: penal, line y pick and go, para quedar apenas a centímetros del try. Lo tuvo dos veces, la siguiente desde el scrum, pero no logró quebrar. Y Polo el contestó en seguida, con el libreto del contraatataque de toda la cancha, de los pases, de los agujeros que quedaban en una defensa del decano que ya le costaba tacklear y volver, para llegar al try de Asuaga para el 35-3 a los 49’.

Era mucha la diferencia. Y no porque MVCC bajara los brazos: era una diferencia de e intensidad, de respuestas, de herramientas: lo que MVCC construía lento, con mucho y trabajo y al final no le resultaba, Polo lo hacía fácil. Ya había hecho el trabajo duro de desgaste con el pack, y ahora era cuestión de largar las tormentas del juego abierto: a los 54’ try penal para el 42-3, con lo que el caballito igualaba en 14 minutos lo que había hecho en todo el primer tiempo.

Y después, otro ataque de MVCC sumando varias fases y quebrando por adentro y llegando al ingoal, pero sin poder apoyar en dos ocasiones consecutivas. Respuesta: Polo largaba la contra a toda velocidad y ahora el que apoyaba era Labat por la banda: 49-3.

Allí si MVCC bajó los brazos: se cansó de correr, de pelear el contacto, de ganar metros sin resultado, y con el rival matándolo en cada contra. Se rindió, y Polo mostro su versión más ganadora, esa que no piensa en el rival, en el reloj, en nada: a los 66’ Freitas, a los 69’ Inciarte, a los 71’ Silva, para completar la goleada: 68-3, con nada menos que nueve de las diez conversiones acertadas por Asuaga.

MVCC tuvo la rebeldía para ir a buscarlo en el cierre, e intentar un try que mereció. Y otra vez con el empuje de los gordos, desde el line, logró por fin su premio consuelo: try de maul para el 68-8 final.

¿Hubo 60 puntos de diferencia? Seguramente no, porque MVCC tuvo la pelota y las chances para algún try más, y para que el rival no sumara tantos. Pero Polo entró en su “modo de campeón”: ese que no tiene piedad de nada ni nadie. Necesitará ese “modo” de acá al final, porque ha perdido jugadores clave que se fueron al exterior y los seguirá perdiendo. Pero lo estuvo buscando medio campeonato y ahora lo empezó a usar. Señores: ajústense los cinturones.


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