“Si la gente se une en torno a un proyecto, el rugby uruguayo va a crecer”

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Bernard Charreyre, el entreador francés que asesorará a los seleccionados nacionales en los próximos dos meses, habló con Rugbynews sobre sus desafíos en Uruguay
 
 
El francés Bernard Charreyre, ex Head Coach de Rumania y la M19 de Francia entre otros galardones, tuvo su primer fin de semana de trabajo en Uruguay, que incluyó reuniones con los entrenadores de XV y Seven, en el medio de la polémica por la cesión de jugadores para uno y otro equipo, entrenamientos con ambos, charlas en Montevideo y Paysandú y la asistencia a dos encuentros del Torneo República: Los Cuervos-PSG y Trébol-MVCC.
 
En el medio se hizo un tiempo para hablar con Rugbynews, y adelantar que le gustaría instalarse en Uruguay más allá de los dos meses en los que asesorará a los seleccionados nacionales, hasta la gira de noviembre por Portugal o España. Además adelantó que su labor dependerá de lo que quiera el rugby uruguayo, y que la profesionalización de las estructuras es el camino para no seguir perdiendo pie con el rugby internacional.
 
Aquí un resumen de la entrevista que mantuvo con Rugbynews
¿Cómo toma este desafío de llegar a Uruguay?
Me encanta. Hace 10 años que voy a Tucumán, me gusta mucho el entusiasmo y la pasión de los jugadores y dirigentes de América del Sur. Me han contactado y estoy encantado de vivir una experiencia así. He entrenado a menores de 19, M21, Rumania, España, Tucumán… Me gustan mucho las aventuras humanas y deportivas.
 
¿Cuál es su misión en el rugby uruguayo?
La primera cosa es ver el estado del rugby de Uruguay y ver qué quieren hacer. Yo no puedo decirle al rugby uruguayo “deben hacer esto”. Ellos deben definir objetivos. ¿Qué queremos hacer? Cuando se definan los objetivos, después pondremos los medios para atenderlos.
 
¿En qué cosas específicas piensa trabajar?
Por ejemplo, el rugby de alto nivel son 50 minutos de juego. Es una característica. Hay 300 fases de contacto, menos rucks, menos touchs. Hay que tomar el desafío del juego sin parar la pelota. Ese es el rugby del futuro. Se debe definir si el rugby de Uruguay quiere ir por ese camino. ¿Se quiere ser campeón de Uruguay o ser campeo del mundo? Es una sola cosa.
 
¿Qué imagen tiene del rugby uruguayo al llegar?
Lo mismo que el rugby argentino. Muchas ganas, entusiasmo, técnica también, pero falta táctica de juego colectivo. Hay una adición de acciones individuales, pero no hay juego colectivo. En eso se debe trabajar.
 
Uruguay lleva ocho años afuera de los Mundiales, y la sensación es que el tren respecto al rugby internacional se va definitivamente. ¿Tiene la misma sensación?
Totalmente, el rugby profesional ha puesto una diferencia enorme con el amateur. Pero se puede mantener amateur y entrenar con calidad. Se debe hacer eso. Con objetivos muy precisos para aumentar la calidad de los jugadores. Hay cultura de rugby acá. Entonces se puede decir: ¿qué queremos, el rugby local solo, o nos abrimos y hacemos otra cosa? ¿Quedamos sobre este camino o el otro? Solo la gente del rugby de Uruguay puede decirlo. La decisión pertenece al rugby uruguayo.
 
¿Es indispensable tener jugadores profesionales?
No, pero se puede poner estructuras poco a poco, de semi profesionalismo para algunos jugadores, para una elite del rugby uruguayo. Prepararlos para que los mejores jueguen entre ellos, que jueguen ante las selecciones de Argentina. Además los mejores deben ir a jugar a Europa para aumentar el nivel. El problema es hacer jugar a los mejores entre ellos para aumentar el nivel de juego.
 
¿Le gustaría hacer de estos dos meses algo más general?
Me encantaría muchísimo, soy persuadido de que aquí hay cosas para hacer, como estructurar el juego colectivo. Profesionalizar el rugby no es solo la plata. Es indispensable, pero además hay que estructurar la calidad de los entrenamientos, la técnica, la estrategia, la parte física, la parte mental, todo eso se debe trabajar con calidad. 
Me encantaría porque estoy disponible para venir cuatro o cinco años, he parado mi trabajo en la Federación Francesa para hacer un desafío, ahora veremos cómo se pasa. Hace una semana que estoy y la gente es muy simpática, hay calor de corazón, compartimos mucho. Hay una vida social que me gusta mucho, algo que en Europa se acabó. Por eso me interesaría tener una aventura humana y deportiva en Uruguay.
 
¿Cómo se va a organizar su trabajo en Uruguay?
Vamos a encontrarnos con los seleccionadores Pablo y Pino, para ver el proyecto de juego que han armado ellos. Vamos a partir al inicio del proyecto de juego. Yo no voy a decir ‘hagamos eso’.  Debe partir del rugby uruguayo, qué es y hacia donde queremos ir. Eso es lo importante, y también la formación de entrenadores. Se debe tener un plan de juego único desde la M17 a los mayores, que al final deben saber hacer determinadas cosas. Vamos a cambiar. No hay magia en el rugby. Hay proyectos, eso es lo que debe unir a la gente. Si la gente se une entorno a un proyecto, el rugby uruguayo va a crecer.
 
Apenas llegado a Uruguay se encontró con una polémica por la citación de los jugadores al XV y al VII, que más allá de lo puntual refleja un problema: hay pocos jugadores de élite. ¿Cómo ve ese problema?
El rugby ha crecido mucho, y en la situación del rugby actual se puede componer. Yo estuve en la reunión, los entrenadores han hablado entre ellos. No se debe pensar en que ‘me han robado jugadores’. Yo pienso que deben entrenar separados. Pero es una necesidad que todos jueguen al seven. El seven aporta muchísimo a la parte técnica, a la mental y a la parte física. Hasta para los gordos. Tiene que haber un torneo de gordos entre ellos, y otro de tres cuartos y terceras líneas al inicio de la temporada, para preparar el rugby a XV, y los que quieren hacer seven que lo hagan. Ese es el futuro. Me parece que hay buen base de seven, se puede desarrollar.
 
¿Qué le diría al rugby uruguayo, que en estos años no ha podido consensuar un camino por diferencias internas acerca de hacia dónde avanzar?
Por lo que entiendo, por lo que me dicen, todos quieren ser campeones. Está bien. Cuando se juega se quiere ganar. Pero como te decía al principio: ¿se quiere ser campeón de Uruguay o después de América y también del mundo? Eso me parece lo más importante. No se debe –no estoy seguro de ello, lo tendré que ver poco a poco- llegar a que la gente se mate entre ellos por ser campeón. No se puedne matar. Estamos todos en el mismo camino y hay lucha, eso es normal. El rugby es una lucha. Pero debe ser una lucha para avanzar. La finalidad no es ser campeón de Uruguay, es ser campeón el Mundo. Pasa por ser campeón de Uruguay, pero continúa. ¿Cómo hacemos? Sí, queremos crecer, ser campeón sí, ¿pero cómo? No puede ser con un juego restrictivo. No puedes evolucionar si no hay un juego completo. Ahora el desafío del juego es el más importante. Entonces se debe entrenar y jugar muchísimo para tener referencias colectivas.
 
Bernard, mucha suerte en los próximos meses.
Las suerte es la consecuencia del trabajo y el talento, no cae del cielo. Si la gente quiere trabajar y formar jugadores para ir al rugby de alto nivel, va a crecer. Es incontrolable.

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